¡Qué bien que has venido!

¡Hola!, ¿qué tal estás?

¡ES UN PLACER RECIBIRTE EN MI CASA!

En este espacio vas a conocerme un poquito más. ¿Te apetece?

¡Vamos allá!

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Desde pequeña las tipografías me llaman mucho la atención. ¿Te acuerdas cuando las pantallas de los ordenadores eran en blanco y negro y las impresoras se alimentaban de formularios en contínuo?

 Pues en estas épocas, a princípios de los 90, solía transcribir las canciones en inglés que sonaban en la rádio para aprenderme la letra.

Una vez tenía la transcripción en papel, me fascinaba abrir el ordenador y elegir entre las tipografías disponibles, el estilo que pegase con la música. Luego la imprimia y la archivaba en mi carpeta de músicas.

Igualmente me encantaba preparar invitaciones para eventos  familiares. Escoger colores, tipografías y colocar el texto; vamos, lo que viene siendo maquetar. Ya apuntaba maneras, pero en estos momentos, no tenía ni idea. El camino estaba muy claro aunque yo no lo veía.

En Agosto de 2007 me vine a España de vacaciones por quince días y decidí quedarme.

Cancelé un Máster en Comunicación Empresarial recién empezado.

Dejé atrás familia, amigos, estudios y trabajo para empezar de cero.

Un paso gigante en un territorio poco conocido.  Un gran acierto.

AQUÍ ME ENCONTRÉ.

Encontré mi lugar y pude (re)descubrir y vivir mi pasión, el diseño gráfico.

La magia de trabajar en lo que me llena es poder entrar en el famoso “flow” a menudo. Y crear desde este lugar, me permite manifestar a partir de la inspiración.

El diseño me da serenidad, entre otras cosas porque me trae orden y armonía. También encuentro en él la forma de comunicar, comunicarme y darte voz. La sutileza de advertir cuando algo no encaja y la plenitud de sentir la consonancia, como en una danza, un baile, donde todo se acopla y se complementa. Por eso el diseño no es solo estética, no es «poner algo bonito». Es aprehender, es moldear, es fusionar. Es conseguir que todo funcione. Es llegar al otro, es conexión.

En este ínterin, el horizonte constante es la búsqueda del equilibrio, junto a la inspiración, que es la piedra angular de mi día a día.

Me encanta la naturaleza, la fotografía, reír con mis hijos, disfrutar en familia, explorar nuevas posibilidades. También disponer de mi tiempo de autocuidado, mi hora sagrada, que me hace mejor persona y mejor profesional. Tengo claro mis princiPIos y valores y soy una buscadora incesante de mi crecimiento personal.

Deseo que fluyamos con la vida al ritmo del Universo; yo a lo mío y tú a lo tuyo. Porque cuando hacemos las cosas de una forma natural e instintiva, todo circula.

¿Hablamos?